CHARLES BUKOWSKY GRANDÍSIMO POETA
como ser un gran escritor
tienes que cojerte a muchas mujeres
bellas mujeres
y escribir unos pocos poemas de amor decentes
y no te preocupes por la edad
y/o los nuevos talentos
sólo toma cerveza más y más cerveza.
Anda al hipódromo por lo menos una vez
a la semana
y gana
si es posible.
aprender a ganar es difícil,
cualquier patán puede ser un buen perdedor.
y no olvides tu Brahms,
tu Bach y tu
cerveza.
no te exijas.
duerme hasta el mediodía.
evita las tarjetas de crédito
o pagar cualquier cosa en término.
acuérdate de que no hay un pedazo de culo
en este mundo que valga más de 50 dólares
(en 1977).
y si tienes capacidad de amar
ámate a ti mismo primero
pero siempre sé consciente de la posibilidad de
la total derrota
ya sea por buenas o malas razones.
un sabor temprano de la muerte no es necesariamente
una mala cosa.
quédate afuera de las iglesias y los bares y los museos
y como las arañas sé
paciente,
el tiempo es la cruz de todos.
Más que
el exilio
la derrota
la traición
toda esa basura
quédate con la cerveza
la cerveza es continua sangre.
una amante continua.
agarra una buena máquina de escribir
y mientras los pasos van y vienen
más allá de tu ventana
dale duro a esa cosa
dale duro.
hace como el toro en la primera embestida.
y recuerda a los perros viejos,
que pelearon tan bien:
Hemingway, Celine, Dostoievsky, Hamsun.
si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculas
como te está pasando a ti ahora,
sin mujeres
sin comida
sin esperanza...
entonces no estás listo
toma más cerveza.
hay tiempo.
y si no hay
está bien
igual.
462-0614
Tengo muchas llamadas ahora.
Son todas como
"¿Eres Charles Bukowsky,
el escritor?"
"Si", les digo
y me dicen que entienden
lo que escribo,
y algunos son escritores
o quieren serlo
y tienen trabajos tontos y horribles
y no pueden enfrentar la habitación,
el departamento,
las paredes,
esa noche.
Buscan alguien con quien
hablar,
y no creen que
yo no puedo ayudarlos
que no conozco las palabras,
no pueden creer
que a menudo ahora
me doblo en mi habitación
agarrándome la panza y digo
"Jesús, Jesús, Jesús, ¡no de nuevo!"
no pueden creer
que la gente sin amor
las calles
la soledad
las paredes
son mías también
y cuando cuelgo
piensan que me guardé
mi secreto.
Yo no escribo desde
el conocimiento.
Cuando suena el teléfono
a mi también me gustaría escuchar las palabras
que pudieran aliviar
un poco esto.
Por esa razón mi número
figura en la guía.
Y LA TRISTEZA SE HACE TAN GRANDE QUE LA OIGO EN MI RELOJ.....
Confesión
Esperando la muerte
Como un gato
Que va a saltar sobre
La cama
Me da tanta pena
Mi mujer
Ella verá este
Cuerpo
Blanco
Rígido
Lo zarandeará una vez y luego
Quizás
Otra:
<>
Hank no
Responderá.
No es mi muerte lo que
Me preocupa, es mi mujer
Que se quedará con este
Montón de
Nada.
Quiero que
Sepa
Sin embargo
Que todas las noches
Que he dormido a su lado
Incluso las discusiones
Más inútiles
Siempre fueron
Algo espléndido
Y esas difíciles
Palabras
Que siempre temí
Decir
Pueden decirse
Ahora:
Te amo.
martes, 25 de agosto de 2009
e.e cummings :NADIE NI SIQUIERA LA LLUVIA....
E.E CUMMINGS- e.e cummings,como le gustaba escribir-
“En algún lugar al que nunca he viajado,
felizmente más allá de toda experiencia,
tus ojos tienen su silencio:
En tu gesto más frágil hay cosas que me rodean
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca.
Con solo mirarme, me liberas.
Aunque yo me haya cerrado como un puño,
siempre abres, pétalo tras pétalo mi ser,
como la primavera abre con un toque diestro
y misterioso su primera rosa.
O si deseas cerrarme, yo y
mi vida nos cerraremos muy bellamente, súbitamente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve cayendo cuidadosa por doquier;
Nada que hayamos de percibir en este mundo iguala
la fuerza de tu intensa fragilidad, cuya textura
me somete con el color de sus campos,
retornando a la muerte y la eternidad con cada respiro
Ignoro tu destreza para cerrar y abrir
pero, cierto es que sólo algo en mí entiende
que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas...
Nadie, ni siquiera la lluvia tiene manos tan pequeñas.”
.....................................
-POETA NORTEAMERICANO,AUTOR DE LOS MÁS BELLOS E INNOVADORES
POEMAS JAMÁS ESCRITOS EN LENGUA INGLESA
-POETA DE PROFUNDO LIRISMO Y CONOCIDO POR LA BELLEZA DE SUS COMPOSICIONES
AMOROSAS COMO EN EL CASO DEL POEMA LVII
-CONJUGÓ EL ROMANTICISMO CON LA MODERNIDAD VANGUARDISTA
-ALEJADO DE LAS CORRIENTES PRINCIPALES Y MODAS DE SU ÉPOCA
-IRREVERENTE,LÚDICO.ESCRIBÍA SIEMPRE CON LETRAS MINÚSCULAS,SIN SIGNOS
DE PUNTUACIÓN.
Amo mi cuerpo cuando está con tu cuerpo
Amo mi cuerpo cuando está con
tu cuerpo, es un cuerpo tan nuevo
de superiores músculos y estremecidos nervios.
Amo tu cuerpo, amo sus actos,
amo sus preguntas, amo, palpar las vértebras
de tu cuerpo y tus huesos y la estremecida
firme suavidad a la que quiero
una y otra vez
besar, amo este beso, esto y aquello de ti,
quiero frotar suavemente el sacudido vello
de tu eléctrica piel, y lo que sea acabe
en dividida carne... y los grandes ojos, trozos de amor,
y tal vez la estremecida emoción
tan siempre renovada de estar sobre ti.
.................
porque el sentimiento está primero
quién preste atención
a la sintaxis de las cosas
nunca va a completamente besarte;
completamente ser un tonto
mientras la Primavera está en el mundo
mi sangre aprueba,
y los besos son un mejor destino
que la sabiduría
señora lo juro por todas las flores. No llores,
- el mejor gesto de mi cerebro es menos que
el revoloteo de tus párpados que dice
que somos para el otro; luego
ríe, recostándote en mis brazos
porque la vida no es un párrafo
Y la muerte yo creo no es ningún paréntesis
......................
del maestro WOODY ALLEN
“En algún lugar al que nunca he viajado,
felizmente más allá de toda experiencia,
tus ojos tienen su silencio:
En tu gesto más frágil hay cosas que me rodean
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca.
Con solo mirarme, me liberas.
Aunque yo me haya cerrado como un puño,
siempre abres, pétalo tras pétalo mi ser,
como la primavera abre con un toque diestro
y misterioso su primera rosa.
O si deseas cerrarme, yo y
mi vida nos cerraremos muy bellamente, súbitamente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve cayendo cuidadosa por doquier;
Nada que hayamos de percibir en este mundo iguala
la fuerza de tu intensa fragilidad, cuya textura
me somete con el color de sus campos,
retornando a la muerte y la eternidad con cada respiro
Ignoro tu destreza para cerrar y abrir
pero, cierto es que sólo algo en mí entiende
que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas...
Nadie, ni siquiera la lluvia tiene manos tan pequeñas.”
.....................................
-POETA NORTEAMERICANO,AUTOR DE LOS MÁS BELLOS E INNOVADORES
POEMAS JAMÁS ESCRITOS EN LENGUA INGLESA
-POETA DE PROFUNDO LIRISMO Y CONOCIDO POR LA BELLEZA DE SUS COMPOSICIONES
AMOROSAS COMO EN EL CASO DEL POEMA LVII
-CONJUGÓ EL ROMANTICISMO CON LA MODERNIDAD VANGUARDISTA
-ALEJADO DE LAS CORRIENTES PRINCIPALES Y MODAS DE SU ÉPOCA
-IRREVERENTE,LÚDICO.ESCRIBÍA SIEMPRE CON LETRAS MINÚSCULAS,SIN SIGNOS
DE PUNTUACIÓN.
Amo mi cuerpo cuando está con tu cuerpo
Amo mi cuerpo cuando está con
tu cuerpo, es un cuerpo tan nuevo
de superiores músculos y estremecidos nervios.
Amo tu cuerpo, amo sus actos,
amo sus preguntas, amo, palpar las vértebras
de tu cuerpo y tus huesos y la estremecida
firme suavidad a la que quiero
una y otra vez
besar, amo este beso, esto y aquello de ti,
quiero frotar suavemente el sacudido vello
de tu eléctrica piel, y lo que sea acabe
en dividida carne... y los grandes ojos, trozos de amor,
y tal vez la estremecida emoción
tan siempre renovada de estar sobre ti.
.................
porque el sentimiento está primero
quién preste atención
a la sintaxis de las cosas
nunca va a completamente besarte;
completamente ser un tonto
mientras la Primavera está en el mundo
mi sangre aprueba,
y los besos son un mejor destino
que la sabiduría
señora lo juro por todas las flores. No llores,
- el mejor gesto de mi cerebro es menos que
el revoloteo de tus párpados que dice
que somos para el otro; luego
ríe, recostándote en mis brazos
porque la vida no es un párrafo
Y la muerte yo creo no es ningún paréntesis
......................
del maestro WOODY ALLEN
sábado, 22 de agosto de 2009
GRANDES ESCENAS DEL CINE
EL GRAN DICTADOR, CHARLES CHAPLIN
Realmente lo siento, pero no aspiro a ser emperador. Eso no es para mí. No pretendo regentar, ni conquistar nada de nada. Me gustaría ayudar en lo posible a cristianos y judíos, negros y blancos. Todos tenemos el deseo de ayudarnos mutuamente. La gente civilizada es así. Queremos vivir de nuestra dicha mutua...no de nuestra mutua desdicha. No queremos despreciarnos y odiarnos mutuamente.
En este mundo hay sitio para todos. Y la buena tierra es rica y puede garantizar la subsistencia de todos. El camino de la vida puede ser libre y magnífico, pero hemos perdido ese camino. La voracidad ha envenenado el alma de los hombres, ha rodeado el mundo con un círculo de odio y nos ha hecho entrar marcando el paso de la oca en la miseria y en la sangre. Hemos mejorado la velocidad pero somos esclavos de ella. La mecanización que trae consigo la abundancia nos ha alejado del deseo. Nuestra ciencia nos ha vuelto cínicos. Nuestra inteligencia duros y brutales. Pensamos en exceso y no sentimos bastante. Tenemos más necesidad de espíritu humanitario que de mecanización.
Necesitamos más la amabilidad y la cortesía que la inteligencia. Sin estas cualidades la vida solo puede ser violenta y todo estará perdido. La aviación y la radio nos han acercado los unos a los otros. La naturaleza misma de estos inventos requería la bondad del hombre y reclamaba una fraternidad universal para la unión de todos.
En este momento mi voz llega a miles de seres esparcidos por el mundo. A aquellos que puedan comprenderle les digo: no desesperéis, la desgracia que ha caído sobre nosotros no es más que el resultado de un apetito feroz, de la amargura de unos hombres que temen el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará y los dictadores perecerán, y el poder que han usurpado al pueblo volverá al pueblo. ¡Y mientras existan hombres que sepan morir, la libertad no podrá perecer! Soldados, no os entreguéis a esos brutos...hombres que os desprecian y os tratan como esclavos, hombres que regimientan vuestras vidas, imponen vuestros actos, vuestros pensamientos y vuestros sentimientos; que os amaestran, os hacen ayunar, os tratan como ganado y ¡os utilizan como carne de cañón!.No os pongáis en manos de esos hombres contra natura, de esos hombres-máquina con corazones de máquina. ¡Vosotros no sois máquinas!¡Vosotros no sois ganado!¡Vosotros sois hombres!¡Vosotros lleváis el amor de la humanidad en vuestros corazones! No odiéis. Sólo los que no son amados odian. Los que no son amados y los anormales....Soldados, ¡no combatáis por la esclavitud! Combatid por la libertad. En el capítulo 17 del evangelio según San Lucas está escrito: "El reino de Dios está en el hombre mismo". No en un solo hombre, ni en un grupo de hombres, ¡en todos los hombres! Y ¡vosotros! Vosotros, el pueblo tenéis el poder para crear máquinas. El poder para crear la felicidad.
Vosotros el pueblo tenéis el poder para crear esa vida libre y espléndida...para hacer de esa vida una radiante aventura. Entonces, en nombre de la democracia, utilicemos ese poder...¡unámonos todos! Luchemos por un nuevo mundo, un mundo limpio que ofrezca a todos la posibilidad de trabajar, que de a la juventud un porvenir y resguarde a los ancianos de la necesidad, prometiendo estas cosas gente ambiciosa se ha hecho con el poder, pero ¡han mentido! No han mantenido sus promesas, ¡ni las mantendrán jamás! Los dictadores se han liberado pero han domesticado al pueblo. Combatamos ahora para que se cumpla esa promesa. Combatamos por un mundo equilibrado...un mundo de ciencia en el que el Progreso lleve a todos a la felicidad. ¡Soldados! en nombre de la democracia, ¡unámonos!
Charlie Chaplin, El Gran Dictador, 1940
Realmente lo siento, pero no aspiro a ser emperador. Eso no es para mí. No pretendo regentar, ni conquistar nada de nada. Me gustaría ayudar en lo posible a cristianos y judíos, negros y blancos. Todos tenemos el deseo de ayudarnos mutuamente. La gente civilizada es así. Queremos vivir de nuestra dicha mutua...no de nuestra mutua desdicha. No queremos despreciarnos y odiarnos mutuamente.
En este mundo hay sitio para todos. Y la buena tierra es rica y puede garantizar la subsistencia de todos. El camino de la vida puede ser libre y magnífico, pero hemos perdido ese camino. La voracidad ha envenenado el alma de los hombres, ha rodeado el mundo con un círculo de odio y nos ha hecho entrar marcando el paso de la oca en la miseria y en la sangre. Hemos mejorado la velocidad pero somos esclavos de ella. La mecanización que trae consigo la abundancia nos ha alejado del deseo. Nuestra ciencia nos ha vuelto cínicos. Nuestra inteligencia duros y brutales. Pensamos en exceso y no sentimos bastante. Tenemos más necesidad de espíritu humanitario que de mecanización.
Necesitamos más la amabilidad y la cortesía que la inteligencia. Sin estas cualidades la vida solo puede ser violenta y todo estará perdido. La aviación y la radio nos han acercado los unos a los otros. La naturaleza misma de estos inventos requería la bondad del hombre y reclamaba una fraternidad universal para la unión de todos.
En este momento mi voz llega a miles de seres esparcidos por el mundo. A aquellos que puedan comprenderle les digo: no desesperéis, la desgracia que ha caído sobre nosotros no es más que el resultado de un apetito feroz, de la amargura de unos hombres que temen el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará y los dictadores perecerán, y el poder que han usurpado al pueblo volverá al pueblo. ¡Y mientras existan hombres que sepan morir, la libertad no podrá perecer! Soldados, no os entreguéis a esos brutos...hombres que os desprecian y os tratan como esclavos, hombres que regimientan vuestras vidas, imponen vuestros actos, vuestros pensamientos y vuestros sentimientos; que os amaestran, os hacen ayunar, os tratan como ganado y ¡os utilizan como carne de cañón!.No os pongáis en manos de esos hombres contra natura, de esos hombres-máquina con corazones de máquina. ¡Vosotros no sois máquinas!¡Vosotros no sois ganado!¡Vosotros sois hombres!¡Vosotros lleváis el amor de la humanidad en vuestros corazones! No odiéis. Sólo los que no son amados odian. Los que no son amados y los anormales....Soldados, ¡no combatáis por la esclavitud! Combatid por la libertad. En el capítulo 17 del evangelio según San Lucas está escrito: "El reino de Dios está en el hombre mismo". No en un solo hombre, ni en un grupo de hombres, ¡en todos los hombres! Y ¡vosotros! Vosotros, el pueblo tenéis el poder para crear máquinas. El poder para crear la felicidad.
Vosotros el pueblo tenéis el poder para crear esa vida libre y espléndida...para hacer de esa vida una radiante aventura. Entonces, en nombre de la democracia, utilicemos ese poder...¡unámonos todos! Luchemos por un nuevo mundo, un mundo limpio que ofrezca a todos la posibilidad de trabajar, que de a la juventud un porvenir y resguarde a los ancianos de la necesidad, prometiendo estas cosas gente ambiciosa se ha hecho con el poder, pero ¡han mentido! No han mantenido sus promesas, ¡ni las mantendrán jamás! Los dictadores se han liberado pero han domesticado al pueblo. Combatamos ahora para que se cumpla esa promesa. Combatamos por un mundo equilibrado...un mundo de ciencia en el que el Progreso lleve a todos a la felicidad. ¡Soldados! en nombre de la democracia, ¡unámonos!
Charlie Chaplin, El Gran Dictador, 1940
jueves, 20 de agosto de 2009
LOMEJOR DE HILDEBRANDT
Septiembre 8, 2007
LAS PUTAS TELENOVELAS
Antes de las telenovelas, el mundo estaba poblado por seres humanos.
Estos seres humanos reían ante algo gracioso, lloraban cuando convenía a las circunstancias, leían en sus ratos libres y hasta pensaban cuando las cosas se ponían difíciles y había que tomar decisiones.
Un día, sin embargo, un sujeto llamado Emilio Azcárraga, estando en el monte Sinaí tomando fotos durante un tour repleto de japoneses, vio unas zarzas que ardían y oyó la voz de un ángel que le decía:
–Tú cambiarás al mundo para que el mundo no tenga que cambiar. Tú harás telenovelas.
El señor Azcárraga, que era el CEO de Televisa –o sea el Cable Mágico de la mafia asesina del PRI– regresó al D.F. y se puso manos a la obra.
La primera telenovela fabricada fue el noticiero de su cadena, el mismo que sería el modelo universal para la lobotomización indolora del respetable. Dirigido por el profeta Jacobo Zabludovsky, el noticiero de los Azcárraga era una maravilla: corregía lo sucedido, inventaba inauguraciones cuando éstas no se producían, rebobinaba lo mal hecho, enderezaba los discursos del presidente, aseguraba que el PRI era un partido político y juraba por los santos evangelios que Salinas de Gortari, por ejemplo, no había nacido en Dakota del Norte, como había sucedido, sino en Oaxaca, que Salinas jamás conoció sino por los informes de la policía después de una masacre. A los tres meses de ver todas las noches a Zabludovsky los mexicanos empezaron a babear, a decir que Texas siempre había sido anglo, y a rezarle a la estatua ecuestre de Porfirio Díaz. ¡La profecía se había cumplido!
Pero la profecía no se había cumplido completamente.
Faltaban, claro, las telenovelas de a de veras.
El 9 de junio de 1958 Televisa secretó su primera obra de arte: “Senda prohibida”, que había sido radioteatro. Tenía todo lo que tendrían las telenovelas: un bastardo escondido, una malvada que era mala hasta cuando hacía pis, una niñita ingenua que terminaba en una cama de oro y un millonario que ponía la niña, la pinta y la cama. ¡La profecía seguía cumpliéndose!
Entonces vino “Muchacha italiana viene a casarse”, con Angélica María y Ricardo Blume, donde Giovanni Francesco, el millonario infaltable, termina casándose con la intrusa Valeria Donatti y todos felices comiendo perdices. Claro, en medio, ocurren cosas como terremotos de grado doce, asesinatos con clips, amores incumplidos, sueños deshechos y lluvias baratas de manguera de jardín. Fue la primera telenovela que Televisa estiró para que el negocio fuese más rentable, de modo que en los capítulos finales todo –excepto la estupidez– parecía transcurrir en cámara lenta.
A estas alturas de la marcha hacia el terral prometido, los mexicanos ya estaban convencidos de que sólo de rodillas se hacía la historia, sólo durmiendo se hacía patria y sólo viendo al Chavo del 8 se podía ser feliz. ¡La profecía!
Pero faltaban argumentos más bizarros, así que un día a los sucesores de Azcárraga, que también eran Azcárraga, se les ocurrió calmar a ciertos descontentos que habían sobrevivido a las hordas urbanas del PRI con un título que no podía fallar: “Los ricos también lloran”. ¿Ven qué ingeniosos? No es que sólo los pobres, o sea casi todos, lloraban. Es que los tipos como Azcárraga y como Slim también tenían glándulas de llanto.
“Los ricos también lloran” fue un éxito tan loco que los guionistas de Televisa, que cobraban diez pesos por página, recibieron la feliz noticia de que el público quería más y había que darle más. Y por supuesto que le dieron más: Verónica Castro, que ya estaba a punto de ser feliz después de tres años de transmisión, tuvo que volverse loca, dejar tirado a su hijo en un parque (sólo para reencontrarse con él quince años después). Aquí, desde luego, no sólo había un millonario: eran falanges de ricos las que desfilaban y todos ellos tenían mostachos tembleques, cigarreras de oro bamba y ese tono de dobladores de John Wayne que siempre cae tan bien.
–Pero falta una puta –dijo un Azcárraga que todavía hablaba–.
–Sí, falta una puta –dijo el equipo de guionistas al unísono.
Así que inventaron a La Colorina, que, como todo invento de Televisa and Bryce Corporation, era un plagio sacado de la televisión chilena. Lucía Méndez hizo de cabaretera aguardientosa que se casa con un millonario y después, de purita maldad, lo chantajea y le vende su hijo. (Como la historia daba para más, años después Televisa reciclaría a “La güera Salomé”, que era Colorina modelo 2001).
Para entonces ya el PRI mataba a sus propios candidatos (Luis Donaldo Colosio, que se quiso salir del libreto de los Azcárraga) y no se sabía dónde mirar: si a la pantalla o a la calle porque ambas terminaron siendo iguales. Sólo que en la calle te mataban de verdad y en los estudios de Televisa te mataban con balas de salva. Pero el resultado era el mismo: muerte cerebral.
Se ha muerto un señor llamado Ernesto Alonso y han saltado unos a celebrarlo y a decir que las telenovelas han cumplido un rol positivo en estos páramos.
Bueno, permítaseme discrepar. Desde que ese Félix B. Caignet vomitó a Albertico Limonta y a sus dos madres –una blanca y otra negra, como en las damas–, las telenovelas han hecho una incuantificable contribución al proceso de convertir a grandes porciones de la población (de todas las clases) en seres que reniegan del homo sapiens, piensan dos veces al año (cuando compran regalos), creen que George W. Bush es iraquí y por eso anda en Bagdad como en su casa y están convencidos de que Alberto Fujimori ignoraba qué hacía su fiel y seguro servidor Vladimiro Montesinos.
La telenovela es –no como género sino como experiencia concreta– otro modo de deshumanizar a la gente.
LAS PUTAS TELENOVELAS
Antes de las telenovelas, el mundo estaba poblado por seres humanos.
Estos seres humanos reían ante algo gracioso, lloraban cuando convenía a las circunstancias, leían en sus ratos libres y hasta pensaban cuando las cosas se ponían difíciles y había que tomar decisiones.
Un día, sin embargo, un sujeto llamado Emilio Azcárraga, estando en el monte Sinaí tomando fotos durante un tour repleto de japoneses, vio unas zarzas que ardían y oyó la voz de un ángel que le decía:
–Tú cambiarás al mundo para que el mundo no tenga que cambiar. Tú harás telenovelas.
El señor Azcárraga, que era el CEO de Televisa –o sea el Cable Mágico de la mafia asesina del PRI– regresó al D.F. y se puso manos a la obra.
La primera telenovela fabricada fue el noticiero de su cadena, el mismo que sería el modelo universal para la lobotomización indolora del respetable. Dirigido por el profeta Jacobo Zabludovsky, el noticiero de los Azcárraga era una maravilla: corregía lo sucedido, inventaba inauguraciones cuando éstas no se producían, rebobinaba lo mal hecho, enderezaba los discursos del presidente, aseguraba que el PRI era un partido político y juraba por los santos evangelios que Salinas de Gortari, por ejemplo, no había nacido en Dakota del Norte, como había sucedido, sino en Oaxaca, que Salinas jamás conoció sino por los informes de la policía después de una masacre. A los tres meses de ver todas las noches a Zabludovsky los mexicanos empezaron a babear, a decir que Texas siempre había sido anglo, y a rezarle a la estatua ecuestre de Porfirio Díaz. ¡La profecía se había cumplido!
Pero la profecía no se había cumplido completamente.
Faltaban, claro, las telenovelas de a de veras.
El 9 de junio de 1958 Televisa secretó su primera obra de arte: “Senda prohibida”, que había sido radioteatro. Tenía todo lo que tendrían las telenovelas: un bastardo escondido, una malvada que era mala hasta cuando hacía pis, una niñita ingenua que terminaba en una cama de oro y un millonario que ponía la niña, la pinta y la cama. ¡La profecía seguía cumpliéndose!
Entonces vino “Muchacha italiana viene a casarse”, con Angélica María y Ricardo Blume, donde Giovanni Francesco, el millonario infaltable, termina casándose con la intrusa Valeria Donatti y todos felices comiendo perdices. Claro, en medio, ocurren cosas como terremotos de grado doce, asesinatos con clips, amores incumplidos, sueños deshechos y lluvias baratas de manguera de jardín. Fue la primera telenovela que Televisa estiró para que el negocio fuese más rentable, de modo que en los capítulos finales todo –excepto la estupidez– parecía transcurrir en cámara lenta.
A estas alturas de la marcha hacia el terral prometido, los mexicanos ya estaban convencidos de que sólo de rodillas se hacía la historia, sólo durmiendo se hacía patria y sólo viendo al Chavo del 8 se podía ser feliz. ¡La profecía!
Pero faltaban argumentos más bizarros, así que un día a los sucesores de Azcárraga, que también eran Azcárraga, se les ocurrió calmar a ciertos descontentos que habían sobrevivido a las hordas urbanas del PRI con un título que no podía fallar: “Los ricos también lloran”. ¿Ven qué ingeniosos? No es que sólo los pobres, o sea casi todos, lloraban. Es que los tipos como Azcárraga y como Slim también tenían glándulas de llanto.
“Los ricos también lloran” fue un éxito tan loco que los guionistas de Televisa, que cobraban diez pesos por página, recibieron la feliz noticia de que el público quería más y había que darle más. Y por supuesto que le dieron más: Verónica Castro, que ya estaba a punto de ser feliz después de tres años de transmisión, tuvo que volverse loca, dejar tirado a su hijo en un parque (sólo para reencontrarse con él quince años después). Aquí, desde luego, no sólo había un millonario: eran falanges de ricos las que desfilaban y todos ellos tenían mostachos tembleques, cigarreras de oro bamba y ese tono de dobladores de John Wayne que siempre cae tan bien.
–Pero falta una puta –dijo un Azcárraga que todavía hablaba–.
–Sí, falta una puta –dijo el equipo de guionistas al unísono.
Así que inventaron a La Colorina, que, como todo invento de Televisa and Bryce Corporation, era un plagio sacado de la televisión chilena. Lucía Méndez hizo de cabaretera aguardientosa que se casa con un millonario y después, de purita maldad, lo chantajea y le vende su hijo. (Como la historia daba para más, años después Televisa reciclaría a “La güera Salomé”, que era Colorina modelo 2001).
Para entonces ya el PRI mataba a sus propios candidatos (Luis Donaldo Colosio, que se quiso salir del libreto de los Azcárraga) y no se sabía dónde mirar: si a la pantalla o a la calle porque ambas terminaron siendo iguales. Sólo que en la calle te mataban de verdad y en los estudios de Televisa te mataban con balas de salva. Pero el resultado era el mismo: muerte cerebral.
Se ha muerto un señor llamado Ernesto Alonso y han saltado unos a celebrarlo y a decir que las telenovelas han cumplido un rol positivo en estos páramos.
Bueno, permítaseme discrepar. Desde que ese Félix B. Caignet vomitó a Albertico Limonta y a sus dos madres –una blanca y otra negra, como en las damas–, las telenovelas han hecho una incuantificable contribución al proceso de convertir a grandes porciones de la población (de todas las clases) en seres que reniegan del homo sapiens, piensan dos veces al año (cuando compran regalos), creen que George W. Bush es iraquí y por eso anda en Bagdad como en su casa y están convencidos de que Alberto Fujimori ignoraba qué hacía su fiel y seguro servidor Vladimiro Montesinos.
La telenovela es –no como género sino como experiencia concreta– otro modo de deshumanizar a la gente.
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