domingo, 28 de febrero de 2010
POEMA DEL FILME EL ESPINAZO DEL DIABLO
poema de amor
Permanece a mi lado cuando se apague mi luz y la sangre se arrastre; y mis nervios se alteren con punzadas orientes, y el corazón enfermo, y las ruedas del ser giren lentamente.
Permanece a mi lado cuando a mi frágil cuerpo le atormenten dolores que alcancen la verdad, y el tiempo maníaco siga esparciendo el polvo, y la vida furiosa siga arrojando llamas.
Permanece a mi lado, y cuando vaya apagándome puedes señalarme el final de mi lucha, y el atardecer de los días eternos, en el bajo y oscuro borde de la vida...
El anterior es un extracto del poema "In Memoriam AHH" de Alfred Lord Tennyson’s, pero muchos lo recordarán de la película "El espinazo del diablo...".
el fantasma
¿Qué es un fantasma?
Un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez
Un instante de dolor, quizá
Algo muerto que parece por momentos vivo aún
Un sentimiento, suspendido en el tiempo,
como una fotografía borrosa
como un insecto atrapado en ámbar
Un fantasma, eso soy yo....
EL GRAN GATSBY -fragmentos
INICIO
Inicio de El gran Gatsby
Cuando era más joven y más vulnerable, mí padre me dio un consejo en el que no he dejado de pensar desde entonces.
"Siempre que sientas deseos de criticar a alguien", me dijo" recuerda que no a todo el mundo se le han dado tantas facilidades como a ti".
Eso e único que dijo, pero como siempre nos lo hemos contado todo sin renunciar por ello a la discreción, comprendí que su frase encerraba un significado mucho más amplio. El resultado es que tiendo a no juzgar a nadie, costumbre que ha hecho que me relacione con muchas personas interesantes y me ha convertido también en víctima de bastantes pelmazos inveterados. Las personalidades peculiares descubren en seguida esa cualidad y se aferran a ella cuando la encuentran en un ser humano normal, y por eso en la universidad se me llegó a acusar injustamente de hacer política, porque estaba al tanto de las penas secretas de jóvenes alborotadores que eran un misterio para otros. Yo no buscaba casi nunca aquellas confidencias: con frecuencia fingía dormir, o estar preocupado, o adoptaba una actitud hostilmente irónica cuando algún signo inconfundible me hacía prever que una revelación de carácter íntimo se perfilaba en el horizonte; porque las confidencias de los jóvenes, o al menos los términos en los que las expresan, suelen ser plagios y estar viciadas por evidentes supresiones. Suspender el juicio conlleva una esperanza infinita. Todavía temo perderme algo si olvido que, como mi padre sugería de manera un tanto esnob, y yo repito aquí con el mismo espíritu, la conciencia de las normas básicas de conducta se reparte de manera desigual al nacer.
Por lo que, Después de haber presumido de mi tolerancia, he de confesar que tiene un límite. El comportamiento puede estar fundado sobre roca o en terreno pantanoso, pero más allá de cierto punto me da lo mismo cuál sea su base. Cuando volví de la costa Este el otoño pasado noté que deseaba vestir al mundo de uniforme para que adoptara de una vez por todas algo así como una «posición de firme moral; no deseaba más desenfrenadas excursiones con privilegiados vislumbres del alma humana. Tan sólo Gatsby, el hombre que da título a este libro, quedaba al margen de aquella reacción mía: Gatsby, que representaba todo aquello que desprecio sinceramente. Si la personalidad es una serie ininterrumpida de gestos que tienen éxito, no hay duda de que había algo espléndido en él, cierta exaltada sensibilidad ante las promesas de la vida, como sí estuviera conectado a uno de esos complicados mecanismos que registran terremotos producidos a quince mil kilómetros de distancia. Esa sensibilidad no tiene nada que ver con la floja impresionabilidad a la que se procura ennoblecer llamándola temperamento creador»: el de Gatsby era un don extraordinario para la esperanza, una disponibilidad romántica como nunca he hallado en otra persona y no es probable que vuelva a encontrar. No; Gatsby demostró su valía al final; fue lo que se cebó en él, el sucio polvo que levantaron sus sueños lo que provocó durante algún tiempo mi desinterés por las penas infructuosas y las alegrías alicortas de los seres humanos.
" En mi primera infancia mi padre me dio un consejo que, desde entonces, no ha cesado de darme vueltas. Cada vez que te sientas inclinado a criticar a alguien -me dijo- ten presente que no todo el mundo ha tenido tus ventajas. No añadió más, pero ambos no hemos sido nunca muy comunicativos dentro de nuestra habitual reserva, por lo cual comprendí que, con sus palabras, quería decir mucho más.
(...)
Su corazón se hallaba en constante y turbulenta agitación, temperamento creador, tenía un don para saber esperar y, sobre todo, una romántica presteza; era la suya una de esas raras sonrisas, con una calidad de eterna confianza, de esas que en toda la vida no se encuentran más que cuatro o cinco veces.
(...)
James Gatz era víctima de un mundo al que no pertenecía: ricos, seres descuidados e indiferentes, que aplastaban cosas y seres humanos, y luego se refugiaban en su dinero o en su amplia irreflexión.
(...)
Gatsby creía en el fastuoso futuro que año tras año retrocede ante nosotros. Aunque en este momento nos evite, no importa... Mañana correremos más rápido, estiraremos más los brazos... Y una hermosa mañana. Y así seguimos, luchando como barcos contra la corriente, atraidos incesantemente hacia el pasado. "
Inicio de El gran Gatsby
Cuando era más joven y más vulnerable, mí padre me dio un consejo en el que no he dejado de pensar desde entonces.
"Siempre que sientas deseos de criticar a alguien", me dijo" recuerda que no a todo el mundo se le han dado tantas facilidades como a ti".
Eso e único que dijo, pero como siempre nos lo hemos contado todo sin renunciar por ello a la discreción, comprendí que su frase encerraba un significado mucho más amplio. El resultado es que tiendo a no juzgar a nadie, costumbre que ha hecho que me relacione con muchas personas interesantes y me ha convertido también en víctima de bastantes pelmazos inveterados. Las personalidades peculiares descubren en seguida esa cualidad y se aferran a ella cuando la encuentran en un ser humano normal, y por eso en la universidad se me llegó a acusar injustamente de hacer política, porque estaba al tanto de las penas secretas de jóvenes alborotadores que eran un misterio para otros. Yo no buscaba casi nunca aquellas confidencias: con frecuencia fingía dormir, o estar preocupado, o adoptaba una actitud hostilmente irónica cuando algún signo inconfundible me hacía prever que una revelación de carácter íntimo se perfilaba en el horizonte; porque las confidencias de los jóvenes, o al menos los términos en los que las expresan, suelen ser plagios y estar viciadas por evidentes supresiones. Suspender el juicio conlleva una esperanza infinita. Todavía temo perderme algo si olvido que, como mi padre sugería de manera un tanto esnob, y yo repito aquí con el mismo espíritu, la conciencia de las normas básicas de conducta se reparte de manera desigual al nacer.
Por lo que, Después de haber presumido de mi tolerancia, he de confesar que tiene un límite. El comportamiento puede estar fundado sobre roca o en terreno pantanoso, pero más allá de cierto punto me da lo mismo cuál sea su base. Cuando volví de la costa Este el otoño pasado noté que deseaba vestir al mundo de uniforme para que adoptara de una vez por todas algo así como una «posición de firme moral; no deseaba más desenfrenadas excursiones con privilegiados vislumbres del alma humana. Tan sólo Gatsby, el hombre que da título a este libro, quedaba al margen de aquella reacción mía: Gatsby, que representaba todo aquello que desprecio sinceramente. Si la personalidad es una serie ininterrumpida de gestos que tienen éxito, no hay duda de que había algo espléndido en él, cierta exaltada sensibilidad ante las promesas de la vida, como sí estuviera conectado a uno de esos complicados mecanismos que registran terremotos producidos a quince mil kilómetros de distancia. Esa sensibilidad no tiene nada que ver con la floja impresionabilidad a la que se procura ennoblecer llamándola temperamento creador»: el de Gatsby era un don extraordinario para la esperanza, una disponibilidad romántica como nunca he hallado en otra persona y no es probable que vuelva a encontrar. No; Gatsby demostró su valía al final; fue lo que se cebó en él, el sucio polvo que levantaron sus sueños lo que provocó durante algún tiempo mi desinterés por las penas infructuosas y las alegrías alicortas de los seres humanos.
" En mi primera infancia mi padre me dio un consejo que, desde entonces, no ha cesado de darme vueltas. Cada vez que te sientas inclinado a criticar a alguien -me dijo- ten presente que no todo el mundo ha tenido tus ventajas. No añadió más, pero ambos no hemos sido nunca muy comunicativos dentro de nuestra habitual reserva, por lo cual comprendí que, con sus palabras, quería decir mucho más.
(...)
Su corazón se hallaba en constante y turbulenta agitación, temperamento creador, tenía un don para saber esperar y, sobre todo, una romántica presteza; era la suya una de esas raras sonrisas, con una calidad de eterna confianza, de esas que en toda la vida no se encuentran más que cuatro o cinco veces.
(...)
James Gatz era víctima de un mundo al que no pertenecía: ricos, seres descuidados e indiferentes, que aplastaban cosas y seres humanos, y luego se refugiaban en su dinero o en su amplia irreflexión.
(...)
Gatsby creía en el fastuoso futuro que año tras año retrocede ante nosotros. Aunque en este momento nos evite, no importa... Mañana correremos más rápido, estiraremos más los brazos... Y una hermosa mañana. Y así seguimos, luchando como barcos contra la corriente, atraidos incesantemente hacia el pasado. "
viernes, 26 de febrero de 2010
INVICTUS-GLORIOSO POEMA DEL FILM DE CLINT EASTWOOD
Invictus
En la noche que me envuelve
negra como un pozo abominable
yo agradezco al dios que fuere
por mi espíritu inconquistable.
Atrapado en este circunstancial lugar
yo he gemido pero no he llorado
ante las puñaladas que me deparó el azar
mi cabeza sangra, pero no me he postrado.
Mas allá de este lugar de furia y de lágrimas
me acosan las sombras con terror.
Pero tantos años de amenazas
me encuentran sin temor
Ya no importa cual fue mi camino
ni cuantas culpas he acumulado.
Soy el dueño de mi destino
Y mi alma yo mismo he guiado
(original)
Out of the night that covers me,
Black as the Pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.
William Ernst Henley
William Ernest Henley (1849-1903)
Autor inglés, natural de Gloucester, que vivió toda la segunda mitad del siglo XIX (la época victoriana) y que estuvo buena parte de su vida convaleciente de tuberculosis. R.L. Stevenson tomó al viejo Henley como modelo para crear su John Long Silver, el pirata bueno de "La isla del Tesoro", pues eran buenos amigos y colaboraron en varios escritos. Su trabajo como editor le valió para promocionar autores, como por ejemplo, Herbert George Wells (H.G. Wells, "El mundo perdido", "La isla del doctor Moreau").
Los versos más inmortales de Henley "I'm the master of my fate / I'm the captain of my soul" son para el mundo anglosajón algo así como el "Que es mi barco mi tesoro / que es mi dios la libertad" para el mundo hispano, aunque no siempre la desafiante proclamación de libertad de Henley ha agradado a los lectores. Por ejemplo, Timothy McVeigh, autor de la masacre de Ocklahoma en un atentado con bomba, hace ya bastantes años, como última voluntad antes de ser ejecutado por un tribunal de EEUU, escribió los versos del poema Invictus como justificación a sus actos. Muchos calificaron entonces el poema como algo abominable y amoral, provocador, desafiante al orden y a la religión.
Y para los que les guste la música, el grupo de heavy metal Virgin Steele compuso una canción hace algunos añitos titulada Invictus, y que sospechosamente guarda mucha relación con el poema.
Independientemente de cómo sea entendido el significado de los versos, lo que es cierto es que Invictus es un poema extraordinario que no envejece, y que creo que impacta con la primera lectura, y hace pensar con la segunda. ¿Opiniones? Sí por favor.
En la noche que me envuelve
negra como un pozo abominable
yo agradezco al dios que fuere
por mi espíritu inconquistable.
Atrapado en este circunstancial lugar
yo he gemido pero no he llorado
ante las puñaladas que me deparó el azar
mi cabeza sangra, pero no me he postrado.
Mas allá de este lugar de furia y de lágrimas
me acosan las sombras con terror.
Pero tantos años de amenazas
me encuentran sin temor
Ya no importa cual fue mi camino
ni cuantas culpas he acumulado.
Soy el dueño de mi destino
Y mi alma yo mismo he guiado
(original)
Out of the night that covers me,
Black as the Pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.
William Ernst Henley
William Ernest Henley (1849-1903)
Autor inglés, natural de Gloucester, que vivió toda la segunda mitad del siglo XIX (la época victoriana) y que estuvo buena parte de su vida convaleciente de tuberculosis. R.L. Stevenson tomó al viejo Henley como modelo para crear su John Long Silver, el pirata bueno de "La isla del Tesoro", pues eran buenos amigos y colaboraron en varios escritos. Su trabajo como editor le valió para promocionar autores, como por ejemplo, Herbert George Wells (H.G. Wells, "El mundo perdido", "La isla del doctor Moreau").
Los versos más inmortales de Henley "I'm the master of my fate / I'm the captain of my soul" son para el mundo anglosajón algo así como el "Que es mi barco mi tesoro / que es mi dios la libertad" para el mundo hispano, aunque no siempre la desafiante proclamación de libertad de Henley ha agradado a los lectores. Por ejemplo, Timothy McVeigh, autor de la masacre de Ocklahoma en un atentado con bomba, hace ya bastantes años, como última voluntad antes de ser ejecutado por un tribunal de EEUU, escribió los versos del poema Invictus como justificación a sus actos. Muchos calificaron entonces el poema como algo abominable y amoral, provocador, desafiante al orden y a la religión.
Y para los que les guste la música, el grupo de heavy metal Virgin Steele compuso una canción hace algunos añitos titulada Invictus, y que sospechosamente guarda mucha relación con el poema.
Independientemente de cómo sea entendido el significado de los versos, lo que es cierto es que Invictus es un poema extraordinario que no envejece, y que creo que impacta con la primera lectura, y hace pensar con la segunda. ¿Opiniones? Sí por favor.
REFLEXIONES SOBRE LA PRENSA-HILDEBRANDT

El periodismo peruano fue fundado por los cronistas de la conquista. Me refiero a aquellos cronistas que relataron, con todas las dificultades imaginables, los sucesos que terminarían con el hundimiento precoz y sanguinario del imperio de los Incas.
Ahora bien, muchos de esos cronistas no se limitaron a relatar hechos, a describir procesos y a elogiar conversiones. Muchos de ellos inventaron hechos, imaginaron procesos y llamaron conversiones a la imposición violenta de una cultura y unas creencias que, vistas con objetividad, incurrían en tantas supersticiones como aquellas que España se empeñó en extirpar en estas tierras.
Muchos cronistas fueron, entonces y para decirlo con lenguaje familiar, periodistas fabuladores y amarillentos, remotos ascendientes de la chicha contemporánea, tatarabuelos de los tatarabuelos de esos periodistas que, hoy mismo, son capaces de llamar bizcocho al pan y agua al vino.
Aquellos cronistas que vieron animales monstruosos donde sólo había parajes nuevos y aguas sin desentrañar, aquellos que inventaron mitos como el de las Amazonas y leyendas como la ciudad del oro siempre inaccesible, lo hicieron, sin embargo, con más candidez que perversidad, con más irresponsabilidad histórica que apetitos a los que obedecer. Pero lo hicieron y fundaron así un género ambiguo, mezcla de historia, relato de actualidad, compendio de mentiras, almacén de inverosimilitudes y registro oral de testimonios verdaderos.
En el Perú del Tawantisuyo no había libros porque no había escritura. En el Perú de los españoles dominadores los libros, sencillamente, se prohibían. En toda la América virreinal la Inquisición prohibió la lectura y creación de novelas, con lo que la primera novela de esta parte del mundo data de 1816, ya en pleno proceso de emancipación, y corresponde al mexicano José Fernández de Lizardi. Estoy convencido de que Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar o José Lezama Lima se vengaron largamente de esa cuarentena novelesca conquistando España con sus libros y su vitalidad creadora. Lo hicieron quinientos años después, es cierto, pero, de algún modo, nos reivindicaron.
Si la novela es un producto tardío en esta América, el periodismo, en cambio, es elaboración que se remonta al siglo dieciséis. Y el Perú es uno de los países con linaje más antiguo en este menester. En efecto, la primera Relación –relato seco y casi notarial de algún hecho- impresa en el Perú virreinal, data del año 1584 y se llamó “Pragmática sobre los diez días del año”. Esta hoja, que todavía puede verse en la Biblioteca Nacional de Lima, da cuenta del nuevo Calendario Gregoriano y fue impresa en la imprenta que el italiano Antonio Ricardo instaló en Lima en el año de 1580.
El historiador del periodismo Lewis Bull considera que Lima se anticipó a Europa en la fabricación de las Relaciones, germen del periodismo, pero Alejandro Miró Quesada insiste en que antes que aquella relación sobre el calendario gregoriano está la relación impresa en Sevilla en 1577 y que trata del viaje a esa ciudad andaluza del rey Fernando.
De cualquier modo, fuimos, junto a México, el centro fundacional del periodismo latinoamericano.
Nuestro primer Noticiario –descripción de hechos variados en una sola publicación- data de 1618 y contenía noticias venidas de Roma, llegadas a Sevilla, y reproducidas en Lima.
Y el primer Diario de Lima, así llamado, circuló restringidamente, hecho a mano, desde 1629 a 1634 y es, junto a Nuevas de Castilla, de 1621, antecedente ilustre de nuestro quehacer. No puedo dejar de decir que el único ejemplar de La Gaceta de Lima, el primer periódico propiamente dicho del Perú, no está en nuestra Biblioteca Nacional sino en la Biblioteca Nacional de Chile, llevado por la soldadesca de nuestro vecino junto a millares de libros de incalculable valor. Debemos decir, además, que esta Gazeta, que tenía vocación periodística evidente y enumeraba hechos como la salida y entrada de los barcos del puerto de Lima, fue la primera de América, lo que hizo del Perú el país fundador de lo que podría llamarse el periodismo formal en esta parte del mundo. Con este linaje, con este pasado, ¿por qué estamos como estamos?
Vivimos una mala época. Vivimos un momento histórico en que la mayor parte de la prensa es parte del problema y no de la solución. Y no sólo aquí, sino en muchas partes del mundo.
La gran prensa parece comprometida con un nuevo pacto universal: las leyes del mercado no se deben discutir, el neoliberalismo sin compasión no se debe discutir, la hegemonía de una sola potencia no se debe discutir.
Lo que antes era una propuesta de los ricos para que nada cambiara pretende pasar hoy por receta mundial y panacea cósmica.
Los que antes juraban que el mundo podía ser mejor si hubiera más humanismo y más justicia, hoy llaman idiotas a quienes no piensan como ellos. Y hay un idiota llamado Álvaro Vargas Llosa que le pide a su papi que le haga propaganda a sus libros y su papi se la hace y, de paso, llama idiota también a Noam Chomsky, ejemplo de intelectual comprometido con las buenas causas, o sea con las causas perdidas.
Parece un shakespereano cuento de locos contado por idiotas, pero ahora resulta que hay gente que insiste en que la historia ha terminado, que el neoliberalismo es la máxima creación del cerebro humano y que las invasiones y brutalidades del imperio son injerencias democráticas, excursiones civilizadoras y masacres pedagógicas hechas en nombre de Dios.
Bueno, Sartre, el brillante Sartre, también pensó que el marxismo era la filosofía insuperable de su época y miren en qué acabó el marxismo: en Boris Yeltsin borracho celebrando la extinción de su país.
Sucederá lo mismo esta vez. Pero sucederá a pesar de la gran prensa, comprometida hasta el tuétano con los intereses corporativos mundiales, vendedora de conformismo, cobra que quiere hipnotizarnos y hacernos creer que los pobres son una realidad irremediable, que el Estado debe empequeñecerse hasta casi desaparecer, que el TLC con los Estados Unidos es magnífico para todos y que libertad y mercado son socios de la misma aventura posmoderna.
La gran prensa no tiene ahora otra responsabilidad social que la apuesta corporativa por el statu quo. Esa perspectiva dicta sus coberturas, maneja sus editoriales, califica a sus colaboradores y aconseja sus silencios.
La gran prensa ha llegado a la conclusión interesada de que el mundo, en esencia, está mejor que nunca y que sólo merece, acaso, ciertos retoques. Es por eso que sólo hace cuestionamientos secundarios, anecdóticos y banales sobre el sistema económico que ancla a los pobres en su pobreza. La gran prensa, en suma, es parte del sistema mundial de dominación. Puede cuestionar, hablando del mundo, que Obama envíe 20,000 soldados más al frente de Irak pero jamás discutirá la naturaleza criminal y petrolífera de la invasión norteamericana sobre Irak. Puede cuestionar, hablando del Perú, una licitación más o menos tronante pero jamás cuestionará este sistema que le permite al señor Dionisio Romero elegir el tribunal que lo habrá de juzgar y salir absuelto de cara a los mismos hechos que enviaron a la cárcel a otros.
La gran prensa está en eso de que la búsqueda ha terminado. Es una prensa que se ha hecho parte del poder. Es el pesebre que terminó en el Osservattore Romano, la pregunta que dejó de interrogar, el cuestionamiento que derivó en silencio.
Será la sociedad, entonces, la que deberá exigirle a la prensa que ayer le servía que vuelva a sus orígenes, a sus deberes intrínsecos. La gran prensa ha roto su pacto con el interés público y se ha sometido a las exigencias homogenizadoras del sistema.
George Orwell dijo que la libertad consiste en el derecho de decir a los demás lo que no quieren oír. Serán los consumidores los que tengan que decirle a la prensa el tamaño de sus omisiones. Porque muchos hablan de la crisis universal de la prensa. Pero lo que no dicen es que esa crisis es, fundamentalmente, una crisis de contenidos y un resultado de sucesivas y crecientes cobardías. La prensa no está condenada a desaparecer. Desaparecerá la que insista en olvidar a Émile Zola. César Hildebrandt
sábado, 13 de febrero de 2010
LOS BEST -SELLERS


¿Qué es un 'best-seller'?
-'Mejor vendido', la expresión lo dice todo. Su principal atributo es la
cantidad, sin reparar en la calidad literaria ni el contenido de un libro.
-Si existen casos de escritores de baja calidad que producen ventas
masivas en libros fácilmente olvidables, esto se debe a la escaza
exigencia intelectual del mercado y a las necesidades financieras del
sector.la industria necesita crear sus mitologías, y el marketing fuerza
las condiciones del mercado para convertir en un 'best-seller' al libro
efímero, con poco que ver con el aspecto cultural que presupone la
publicación de un libro.
-es posible construir un 'best-seller' a partir de
un buen marketing y explotando situaciones coyunturales, aunque sean
simples escándalos del espectáculo o la política.
-Así,"El código da Vinci" de Dan Brow, 'best-seller' del momento eN todo el mundo, generó una
'reacción en cadena' de títulos similares al volver a proponer la teoría
de que Jesús y María Magdalena tuvieron una hija.
-El 'best-seller' es un producto más bien fruto de la moda, que se vende
igual que un perfume o un modelo de automóvil.Es el equivalente a la película taquillera y comercial, mientras qu laliteratura sería como el cine de autor.Es como un libro fast-food.
-sin embargo,hay best sellers que lo son a lo largo de mucho tiempo -el 'long-seller'-, o sea el que se vende siempre, en un largo período. En ese sentido, ¿quién duda de que
Shakespeare, Cervantes, Borges o Paz son 'best-sellers?
Y es que el horizonte interminable de los miles y miles de "best-sellers"
del mundo también incluye obras clave de la literatura.
García Márquez integró -junto a otros autores como Mario Vargas Llosa,
Julio Cortázar o Mario Benedetti- el llamado "boom" de la literatura
latinoamericana iniciado a mediados de los años 60, que le dio varios
'best-sellers' de gran valor a la literatura en castellano.
.
-Un 'best-seller' en América Latina, en el sentido de venta rápida y fugaz,
tiene un mercado limitado a unas pocas decenas de miles de ejemplares,
mientras un libro de García Márquez o de Vargas Llosa vende, sólo en
América Latina y en castellano, no más de 100.000 ó 150.000 ejemplares.
En cambio, un 'best-seller' en Estados Unidos vende mucho más que esa
cantidad en la primera edición en tapa dura, y luego un millón o más en
tapa blanda.Pues ,El mercado norteamericano es mucho más grande y previsible que el de
América Latina, y el mercadeo es mucho más preciso también.
- por otra parte,una veta también particularmente fértil para los más vendidos
son los llamados "libros de auto-ayuda", entre los que reina el brasileño Paulo
Coelho con 'El alquimista', que ya vendió 20 millones de copias y cuyos
derechos fueron adquiridos por la cinematográfica Warner en 1993.
Coelho -según su sitio web oficial- lleva vendidos unos 45 millones de
libros en más de 100 países sobre la base de contar historias místicas
sobre magos y experiencias místicas.
-Y es que los editores especializados en "best-sellers" se preocupan de que
los libros que editan se amolden a determinadas fórmulas, en particular
gratificar al lector. Porque, aunque pocos lo digan, ese segmento de la
industria literaria es -por encima de todas las cosas- un negocio.
FRASES CON SABOR LITERARIO


-Tengo muchos períodos de depresión absoluta,de sentido de muerte,del no sentido de la vida...J.C.ONETTI
-Yo soy un pobre hombre que se vuelve por las noches hacia la sombra de la pared para pensar cosas dispara-tadas y fantásticas.....EL POZO, J.C.ONETTI
-Me gusta andar por las calles algo perro,algo máquina,casi nada hombre.No estoy convencido de mi humanidad
,no quiero ser como los otros.No quiero ser féliz con permiso de la policía.......LA CASA DE CARTÓN, MARTÍN ADÁN
-VIVIR ES COMO MORIR,VIVIR ES COMO ESCRIBIR UN VERSO.....MARTÍN ADÁN
-Nací exiliado y moriré exiliado,por que el exilio es mi estado natural,geográfico,social,afectivo,
artístico,sexual....JORGE E. EIELSON
-Me siento sinceramente,y desesperadamente,solitario...J.E.EIELSON
-Ser intelectual en EE.UU a veces equivale a vivir aislado en la vida privada,pensando,pensando con cierto
sentimiento de humillación en lo poco que puede lograr el pensamiento.....SAUL BELLOW
-Nunca supe bien por qué,pero una y otra vez volvía a cosas que otros habían aprendido a olvidar para no
arrastrarse en la vida con tanto tiempo sobre los hombros...JULIO CORTÁZAR
-Y TODO DEBE SER MENTIRA ,PORQUE NO ESTOY EN EL SITIO DE MI ALMA....BLANCA VARELA
-Miro mi sexo con ternura,toco la punta de mi cuerpo enamorado,y no soy yo que veo sino el otro...J.E.EIELSON
-YO NO HE SIDO JAMÁS DE ESTE PUEBLO,NO HE SIDO JAMÁS CRISTIANO;SOY DE LA RAZA QUE CANTABA BAJO EL SUPLICIO;NO COMPRENDO LAS LEYES,NO TENGO MORAL,SOY UN BRUTO.....J.A.RIMBAUD
-Y sí es como pienso de mi mismo,como un gran explorador que ha descubierto una tierra extraordinaria de la
que no puede regresar para dar su conocimiento al mundo:pero el nombre de esta tierra es infierno...BAJO EL VOLCÁN,MALCOM LOWRY
-Las palabras brotan a veces como sangre y otras como vino...CH.BUKOWSKI
-UNA MARAVILLOSA PAZ AL NO PUBLICAR.ES TRANQUILIZANTE.AUN LA PUBLICACIÓN ES UNA TERRIBLE INVASIÓN EN MI PRIVACIDAD.ME GUSTA ESCRIBIR.AMO ESCRIBIR.PERO ESCRIBO SÓLO PARA MI Y PARA MI PROPIO PLACER...J.D.SALINGER
-Ví las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura,famélicas,histéricas,desnudas,deambulando en la madrugada por los barrios negros en busca de la rabiosa aguja......HOWL, ALLEN GINSBERG
-CREO QUE EXISTE UNA PROFUNDA DESOLACIÓN A PARTIR DE LA AUSENCIA DE DIOS.EL
HOMBRE DEBE CREARSE FICCIONES RELIGIOSAS....J.C. ONETTI
-“ESCRIBIR ES UNA FORMA DE TERAPIA,A VECES ME PREGUNTO CÓMO SE LA ARREGLAN LOS QUE NO ESCRIBEN,COMPONEN O PINTAN PARA ESCAPAR DE LA LOCURA,LA MELANCOLÍA,EL TERROR,EL PÁNICO INHERENTE A LA SITUACIÓN HUMANA”.......GRAHAM GREENE
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